rss


11 Domingo Tiempo Ordinario: la semilla...

Domingo 14 de junio de 2015

La vida cristiana no hace vacaciones, y cada celebración dominical es lo suficientemente importante para prepararla y hacerla bien.
Estamos acostumbrados a hacer y a construir solo con nuestro esfuerzo y nuestros recursos. En cambio, la Palabra de Dios de hoy invita a creer más en la acción silenciosa y paciente de Dios, que hace crecer su Reino en este mundo de la manera que él sabe. Somos colaboradores de este Reino, por eso es ocasión de ver si usamos los criterios, actitudes o métodos que son o no los de Jesús. Se nos anima a no tener miedo a las cosas humildes, a no cansarnos de sembrar, sea a muchos o a pocos. Es tiempo de siembra. En estos “tiempos recios”, expresión de Santa Teresa de Avila, hay que reforzar la esperanza y la confianza, la capacidad de acogida y de dejar fructificar, seamos o no los que sembremos o reguemos. La semilla del Reino fructificará en las personas si lo hacemos con la fuerza de Dios.
Seamos discípulos de Jesús que se esfuerzan en acoger, guardar en el corazón y llevar a la vida lo que Dios nos dice
Y no caigamos en la tentación de juzgar a las personas solo por su productividad y utilidad, pues es la cultura en que vivimos. Porque ¿Dónde quedan las actitudes cristianas de la gratuidad, la alabanza, la contemplación?. Seamos ”piedras vivas” de comunidad.

PDF - 1.1 MB

Oración: Tu Palabra es fuente de vida y salvación para todos

Te damos gracias, Señor Jesús,
porque en cada celebración
nos diriges tu Palabra
que invita a vivir como discípulos
y a colaborar en la construcción del Reino;
haznos oyentes y practicantes de la Palabra,
tanto personalmente
como en grupos de oración y reflexión; ayúdanos
a saber escuchar con la actitud de María,
que guardaba la Palabra en el corazón
y se disponía a vivirla con toda generosidad,
o con la actitud de Pablo, que te preguntaba:
“¿qué debo hacer, Señor?”.

Te pedimos, Señor Jesús, que fructifique
todo lo que vas sembrando cada día
en el corazón de las personas y comunidades.

Al acercarnos ya al final de curso,
haz que todo lo que cada comunidad ha sembrado
en el corazón de niños, adolescentes y jóvenes,
a través de la catequesis y las celebraciones,
pueda llegar a madurar,
así como todo lo que se va sembrando en la escuela
y en el día a día de la vida familiar.

Haz, Señor Jesús, que no seamos
comunicadores de las propias palabras,
sino de tu Palabra,
que es fuente de vida y salvación para todos.

"La Misa de cada día", de la Editorial Claret



Próximamente...