
En este Domingo del Bautismo del Señor, la Iglesia celebra el inicio de la vida pública de Jesús. Las lecturas nos ayudan a contemplar quién es Él y cuál es su misión. El profeta Isaías nos presenta al Siervo elegido por Dios, lleno de su Espíritu y enviado para traer justicia y esperanza. El salmo nos recuerda que el Señor bendice a su pueblo con la paz, un don que nace de su presencia entre nosotros.
En los Hechos de los Apóstoles, Pedro anuncia que Jesús fue ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo para pasar haciendo el bien y liberando a los oprimidos. Finalmente, el Evangelio nos muestra a Jesús en el Jordán, bautizado por Juan. Allí se revela el amor del Padre y la acción del Espíritu Santo, confirmando a Jesús como el Hijo amado.
Esta fiesta nos invita a recordar nuestro propio bautismo y a renovar nuestro compromiso de vivir como hijos de Dios, guiados por el Espíritu y llamados a ser testigos de su amor.
