
En la fiesta de Jesucristo Rey del Universo, la Palabra de Dios nos invita a contemplar el verdadero sentido del reinado que viene de Dios. En la primera lectura, el pueblo de Israel reconoce a David como su rey y lo unge, recordándonos que Dios elige y guía a sus pastores. El salmo expresa la alegría de caminar hacia la casa del Señor, signo de un pueblo que confía y se pone en camino. San Pablo, en la carta a los Colosenses, nos presenta a Cristo como el Rey supremo: en Él todo fue creado y por Él somos salvados y llevados al reino del amor. Finalmente, el Evangelio nos muestra a Jesús reinando desde la cruz, donde su poder se manifiesta no en la fuerza, sino en el amor y la misericordia. Hoy celebramos a Cristo Rey, que gobierna nuestros corazones y nos llama a vivir en su verdad y su paz.
