34º Domingo del Tiempo Ordinario. / JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO – CICLO C

En la fiesta de Jesucristo Rey del Universo, la Palabra de Dios nos invita a contemplar el verdadero sentido del reinado que viene de Dios. En la primera lectura, el pueblo de Israel reconoce a David como su rey y lo unge, recordándonos que Dios elige y guía a sus pastores. El salmo expresa la alegría de caminar hacia la casa del Señor, signo de un pueblo que confía y se pone en camino. San Pablo, en la carta a los Colosenses, nos presenta a Cristo como el Rey supremo: en Él todo fue creado y por Él somos salvados y llevados al reino del amor. Finalmente, el Evangelio nos muestra a Jesús reinando desde la cruz, donde su poder se manifiesta no en la fuerza, sino en el amor y la misericordia. Hoy celebramos a Cristo Rey, que gobierna nuestros corazones y nos llama a vivir en su verdad y su paz.

XXXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO – Ciclo C

DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN

Día de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos

XXX Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

XXIX Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Fiesta de Nuestra Señora del Pilar (Domingo XXVIII – Ciclo C)

Hoy celebramos con alegría la fiesta de la Virgen del Pilar, patrona de la hispanidad y signo de fe firme y esperanza para todos los cristianos. Las lecturas de este día nos invitan a contemplar a María como la mujer que, unida a Dios y a su pueblo, nos guía hacia su Hijo. En la primera lectura, David prepara un lugar digno para el Arca de la Alianza, símbolo de la presencia de Dios. Así también María fue la “arca viva” que llevó en su seno al Salvador. El salmo nos hace proclamar con gozo la grandeza del Señor, que exalta a los humildes. En los Hechos de los Apóstoles, vemos a María perseverando en oración con la comunidad, ejemplo de fe y unidad. Finalmente, el Evangelio nos recuerda que la verdadera dicha de María está en escuchar y cumplir la palabra de Dios. Que la Virgen del Pilar fortalezca nuestra fe y nos mantenga siempre firmes en el amor.

Solemnidad de los SANTOS PEDRO y PABLO, apóstoles

Hoy celebramos con alegría la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, columnas fundamentales de la Iglesia. Ambos, con caminos distintos pero unidos por la fe en Cristo, dieron su vida anunciando el Evangelio. Las lecturas de hoy nos recuerdan cómo Dios actúa poderosamente en la vida de quienes confían en Él. En los Hechos de los Apóstoles, Pedro es liberado milagrosamente de la cárcel, una señal clara de la protección divina. Pablo, en su carta a Timoteo, reconoce que su vida ha sido una entrega total y que lo espera la corona de justicia. En el Evangelio, Jesús confía a Pedro las llaves del Reino de los cielos, dándole una gran responsabilidad en la Iglesia. Que este día nos inspire a renovar nuestra fe y nuestra misión como cristianos, sabiendo que, como Pedro y Pablo, también nosotros somos llamados a dar testimonio del amor de Dios con valentía y esperanza.

DOMINGO DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

DOMINGO DE SANTÍSIMA TRINIDAD