
Autor: user_logrono
Solemnidad de los SANTOS PEDRO y PABLO, apóstoles

Hoy celebramos con alegría la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, columnas fundamentales de la Iglesia. Ambos, con caminos distintos pero unidos por la fe en Cristo, dieron su vida anunciando el Evangelio. Las lecturas de hoy nos recuerdan cómo Dios actúa poderosamente en la vida de quienes confían en Él. En los Hechos de los Apóstoles, Pedro es liberado milagrosamente de la cárcel, una señal clara de la protección divina. Pablo, en su carta a Timoteo, reconoce que su vida ha sido una entrega total y que lo espera la corona de justicia. En el Evangelio, Jesús confía a Pedro las llaves del Reino de los cielos, dándole una gran responsabilidad en la Iglesia. Que este día nos inspire a renovar nuestra fe y nuestra misión como cristianos, sabiendo que, como Pedro y Pablo, también nosotros somos llamados a dar testimonio del amor de Dios con valentía y esperanza.
HORARIO DE VERANO DE LA EUCARISTÍA

DOMINGO DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

Este domingo celebramos la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, también conocida como Corpus Christi. Es una fiesta para dar gracias por el don de la Eucaristía, presencia real de Jesús entre nosotros. La primera lectura nos presenta a Melquisedec, sacerdote del Altísimo, que ofrece pan y vino, anticipando lo que Cristo haría en la Última Cena. El salmo proclama que Jesús es el sacerdote eterno. En la carta a los Corintios, san Pablo nos transmite las palabras de Jesús: “Este es mi cuerpo… esta es mi sangre”, recordándonos que cada Eucaristía es memoria viva de su entrega. El evangelio nos relata la multiplicación de los panes, signo del amor de Jesús que alimenta y sacia. Que esta celebración nos ayude a renovar nuestra fe en la Eucaristía y a vivir con gratitud el misterio del amor de Dios que se queda con nosotros en cada misa.
DOMINGO DE SANTÍSIMA TRINIDAD

Este domingo celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad, el gran misterio del Dios único en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las lecturas nos invitan a contemplar cómo Dios se ha revelado a lo largo de la historia. En el libro de los Proverbios, la Sabiduría —imagen de Cristo— estaba con Dios desde antes de la creación. El salmo nos ayuda a alabar la grandeza del Señor, que ha hecho maravillas en el universo. San Pablo, en su carta a los Romanos, nos recuerda que el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo. Y en el evangelio, Jesús nos muestra la profunda unidad entre Él, el Padre y el Espíritu. Que esta celebración renueve en nosotros la fe en el Dios Trinitario, que vive en comunión y nos llama a vivir en el amor, la unidad y la paz.
EUCARISTÍA Y ORACIÓNVOCACIONAL / JUBILAR


JUCOMA – Campamento Verano

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

Este domingo celebramos Pentecostés, una de las fiestas más importantes para los cristianos. Recordamos el momento en que el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles, como nos cuenta el libro de los Hechos. Fue el inicio de la Iglesia, cuando comenzaron a anunciar el Evangelio a todas las naciones. El Salmo nos invita a pedir que ese mismo Espíritu venga hoy a renovar la tierra. En la carta a los Corintios, San Pablo nos recuerda que, aunque somos diferentes, el Espíritu nos une y nos hace parte de un solo cuerpo: la Iglesia. En el Evangelio de San Juan, Jesús resucitado se aparece a sus discípulos, les da su paz y sopla sobre ellos el Espíritu Santo, enviándolos a continuar su misión. Hoy, también nosotros recibimos ese envío: abrirnos al Espíritu y ser testigos del amor de Dios en medio del mundo. ¡Ven, Espíritu Santo!
Valvanerada 2025

VII DOMINGO DE PASCUA. ASCENSIÓN DEL SEÑOR

Este domingo celebramos la Ascensión del Señor, una solemnidad que llena de esperanza nuestro camino de fe. Jesús, después de resucitar y compartir con sus discípulos, es elevado al cielo delante de ellos. Pero no se despide con tristeza, sino con una promesa: enviará al Espíritu Santo y estará siempre con nosotros. El salmo nos invita a alabar a Dios con alegría, porque Cristo ha sido glorificado. San Pablo, en la carta a los Efesios, nos recuerda que Jesús, sentado a la derecha del Padre, es Señor de todo y guía a su Iglesia. En el Evangelio, vemos cómo los discípulos, lejos de quedar tristes, regresan alegres, adorando a Dios y esperando el cumplimiento de su promesa. La Ascensión no es una despedida, sino el comienzo de una nueva presencia de Jesús en nuestras vidas. Sigamos su ejemplo y vivamos con fe, alegría y esperanza.
